Únete a nuestra comunidad y mantente informado. Regístrate en nuestra newsletter y consigue un 5% en tus cursos

Suscríbete

Alzheimer: una técnica quirúrgica abre una nueva vía de investigación en fases iniciales

El estudio ALCEA evalúa la seguridad y el potencial beneficio de una estrategia mínimamente invasiva para el abordaje del Alzheimer inicial.

I iNeurocampus
2026-07-08 14:14:21 5 min lectura
Alzheimer: una técnica quirúrgica abre una nueva vía de investigación en fases iniciales

La enfermedad de Alzheimer (EA) constituye uno de los mayores desafíos de salud pública del siglo XXI. Con más de 55 millones de personas con demencia en el mundo y una prevalencia que continúa en aumento, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), resulta imprescindible reforzar las iniciativas de investigación, prevención y detección temprana.

En este contexto, los recientes avances científicos han permitido detectar los cambios biológicos asociados a la enfermedad años antes de la aparición de los síntomas clínicos, gracias al desarrollo de métodos diagnósticos cada vez más accesibles y menos invasivos. El reto ahora radica en integrar estas innovaciones en la práctica clínica con rigor, equidad y humanidad.

Con demasiada frecuencia, el diagnóstico la enfermedad llega tarde, cuando el deterioro cognitivo y funcional ya es evidente. A ello se suma que una parte sustancial de los casos leves permanece sin identificar, hasta un 80%, según la Sociedad Española de Neurología, justo en el momento en que una intervención temprana podría ofrecer mayores beneficios para los pacientes y sus familias.

La situación adquiere una dimensión especialmente relevante en América Latina, donde se estima que cerca de 9 millones de personas viven con algún tipo de demencia y alrededor del 70% de los casos corresponden a la EA. El progresivo envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia en países como Brasil, Argentina o México ponen de manifiesto la necesidad de impulsar estrategias innovadoras de salud pública, capaces de responder a un desafío sanitario, social y económico de creciente magnitud. En este escenario, la sensibilización y la concienciación social se convierten en herramientas fundamentales.

Sabemos que la EA se caracteriza por la acumulación extracelular de la proteína beta amiloide en las placas seniles y la formación intracelular de los enredos neurofibrilares a partir de la proteína tau hiperfosforilada, procesos que desencadenan la disfunción sináptica y la progresiva pérdida neuronal, y también que esos cambios pueden identificarse mucho antes de que afloren los síntomas, abriendo la puerta a una medicina más preventiva.

En la actualidad, se está llevando a cabo el estudio clínico ALCEA (Estudio de los efectos clínicos y biológicos de la anastomosis linfaticovenosa cervical en la enfermedad de Alzheimer), que tiene como objetivo determinar la seguridad, la viabilidad y el potencial beneficio de la técnica quirúrgica, denominada derivación linfaticovenosa cervical, como tratamiento para pacientes con EA en fases iniciales.

En la EA, el sistema linfático meníngeo, responsable de eliminar las proteínas tóxicas del cerebro, presenta un funcionamiento alterado. Este proceso de limpieza es un mecanismo que sucede durante el sueño, por lo que su correcto funcionamiento es determinante. La técnica de derivación linfaticovenosa cervical, que conecta los vasos linfáticos previamente seleccionados y las venas de pequeño calibre, busca precisamente potenciar este mecanismo natural, favoreciendo la redireccción del flujo linfático hacia el sistema venoso y la eliminación de sustancias tóxicas que se acumulan en el cerebro y contribuyen al desarrollo de la enfermedad. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo, realizado mediante microcirugía con la ayuda de un microscopio quirúrgico y suturas de calibre muy reducido. La intervención es realizada por cirujanos plásticos, ya que se lleva a cabo en el cuello y no directamente en el cerebro.

En este sentido, cabe destacar que se está estudiando su uso en China y otros países asiáticos y, más recientemente, en Estados Unidos. En Europa, esta vía terapéutica se ha estudiado por primera vez a través de un ensayo clínico impulsado por el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Cataluña, España), donde ya se han realizado las dos primeras intervenciones. Aunque los resultados disponibles son todavía preliminares, los datos obtenidos hasta la fecha muestran señales prometedoras, con mejoras en algunos parámetros cognitivos y biomarcadores de la enfermedad, además de un buen perfil de seguridad del procedimiento.

Detectar la enfermedad de forma temprana permite intervenir antes y mejor. Un diagnóstico preciso reduce la incertidumbre de los pacientes y las familias o entorno cuidador, evita las pruebas innecesarias y facilita el acceso a tratamientos e intervenciones más personalizadas, cuyo beneficio es mayor en las fases iniciales. Además, favorece la planificación de los cuidados y la toma de decisiones informadas, al tiempo que contribuye a optimizar los recursos y mejorar la eficiencia del sistema sanitario.